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jueves, 28 de noviembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Los de arriba, los de abajo y los del medio
Los de arriba, los de abajo y los del medio, adaptado de “Patas arriba. La escuela del mundo al revés” – Eduardo Galeano
En
el océano del desamparo, se alzan las islas del privilegio. Son
lujosos campos de concentración, donde los poderosos sólo se
encuentran con los poderosos y jamás pueden olvidar, ni por un
ratito, que son poderosos. En algunas de las grandes ciudades
latinoamericanas, los secuestros se han hecho costumbre, y los niños
ricos crecen encerrados dentro de la burbuja del miedo. Habitan
mansiones amuralladas, grandes casas o grupos de casas rodeadas de
cercos electrificados y de guardias armados. Los niños ricos viajan,
como el dinero, en autos blindados. No conocen, más que de vista, su
ciudad.
Ellos
no viven en la ciudad donde viven. Tienen prohibido este vasto
infierno que acecha su minúsculo cielo privado. Más allá de las
fronteras, se extiende una región del terror donde la gente es
mucha, fea, sucia y envidiosa. En plena era de la globalización, los
niños ya no pertenecen a ningún lugar, pero los que menos lugar
tienen son los que más cosas tienen: ellos crecen sin raíces,
despojados de la identidad cultural, y sin más sentido social que la
certeza de que la realidad es un peligro. Su patria está en las
marcas de prestigio universal, que distinguen sus ropas y todo lo que
usan, y su lenguaje es el lenguaje de los códigos electrónicos
internacionales. En las ciudades más diversas, y en los más
distantes lugares del mundo, los hijos del privilegio se parecen
entre sí, en sus costumbres y en sus tendencias, como entre sí se
parecen los shopping
centers y
los aeropuertos, que están fuera del tiempo y del espacio. Educados
en la realidad virtual, se deseducan en la ignorancia de la realidad
real, que sólo existe para ser temida o para ser comprada.
Fast
food, fast cars, fast life: desde
que nacen, los niños ricos son entrenados para el consumo y para la
fugacidad, y transcurren la infancia comprobando que las máquinas
son más dignas de confianza que las personas. Cuando llegue la hora
del ritual de iniciación, les será ofrendada su primera coraza todo
terreno, con tracción a cuatro ruedas.
Mucho
antes de que los niños ricos dejen de ser niños y descubran las
drogas que aturden la soledad y enmascaran el miedo, ya los niños
pobres están aspirando gasolina o pegamento. Mientras los niños
ricos juegan a la guerra con balas de rayos láser, ya las balas de
plomo amenazan a los niños de la calle.
En
América latina, los niños y los adolescentes suman casi la mitad de
la población total. La mitad de esa mitad vive en la miseria. Hay
cada vez más niños pobres en las calles y en los campos de esta
región que fabrica pobres y prohíbe la pobreza. Niños son, en su
mayoría, los pobres; y pobres son, en su mayoría, los niños. Y
entre todos los rehenes del sistema, ellos son los que peor la pasan.
La sociedad los exprime, los vigila, los castiga, a veces los mata:
casi nunca los escucha, jamás los comprende.
Después
de aprender a caminar, aprenden cuáles son las recompensas que se
otorgan a los pobres que se portan bien: ellos, y ellas, son la mano
de obra gratuita de los talleres, las tiendas y las cantinas caseras,
o son la mano de obra a precio de ganga de las industrias de
exportación que fabrican ropa deportiva para las grandes empresas
multinacionales. Son esclavitos o esclavitas de la economía familiar
o del sector informal de la economía globalizada, donde ocupan el
escalón más bajo de la población activa al servicio del mercado
mundial.
Son
incontables los niños pobres que trabajan, en su casa o afuera, para
su familia o para quien sea. En su mayoría, trabajan fuera de la ley
y fuera de las estadísticas. ¿Y los demás niños pobres? De los
demás, son muchos los que sobran. El mercado no los necesita, ni los
necesitará jamás. No son rentables, jamás lo serán. Desde el
punto de vista del orden establecido, ellos empiezan robando el aire
que respiran y después roban todo lo que encuentran. Entre la cuna y
la sepultura, el hambre o las balas suelen interrumpirles el viaje.
El mismo sistema productivo que desprecia a los viejos, teme a los
niños. La vejez es un fracaso, la infancia es un peligro.
En
los países latinoamericanos, la hegemonía del mercado está
rompiendo los lazos de solidaridad y haciendo trizas el tejido social
comunitario. ¿Qué destino tienen los nadies, los dueños de nada,
en países donde el derecho de propiedad se está convirtiendo en el
único derecho? ¿Y los hijos de los nadies? A muchos, que son cada
vez más muchos, el hambre los empuja al robo, a la mendicidad y a la
prostitución; y la sociedad de consumo los insulta ofreciendo lo que
niega.
Entre
una punta y la otra, el medio. Entre los niños que viven prisioneros
de la opulencia y los que viven prisioneros del desamparo, están los
niños que tienen bastante más que nada, pero mucho menos que todo.
Cada vez son menos libres los niños de clase media. A estos niños
les confisca la libertad, día tras día, la sociedad que sacraliza
el orden mientras genera el desorden. El miedo del medio: el piso
cruje bajo los pies, ya no hay garantías, la estabilidad es
inestable, se evaporan los empleos, se desvanece el dinero, llegar a
fin de mes es una hazaña. Bienvenida, clase media, saluda un cartel
a la entrada de uno de los barrios más miserables de Buenos
Aires. La clase media sigue viviendo en estado de impostura,
fingiendo que cumple las leyes y que cree en ellas, y simulando tener
más de lo que tiene; pero nunca le ha resultado tan difícil cumplir
con esta abnegada tradición. Está la clase media asfixiada por las
deudas y paralizada por el pánico, y en el pánico cría a sus
hijos. Pánico de vivir, pánico de caer: pánico de perder el
trabajo, el auto, la casa, las cosas, pánico de no llegar a tener lo
que se debe tener para llegar a ser. En el clamor colectivo por la
seguridad pública, amenazada por los monstruos del delito que
acecha, la clase media es la que más alto grita. Defiende el orden
como si fuera su propietaria, aunque no es más que una inquilina
agobiada por el precio del alquiler y la amenaza del desalojo.
Atrapados
en las trampas del pánico, los niños de clase media están cada vez
más condenados a la humillación del encierro perpetuo. En la ciudad
del futuro, que ya está siendo ciudad del presente, los teleniños,
vigilados por niñeras electrónicas, contemplarán la calle desde
alguna ventana de sus telecasas: la calle prohibida por la violencia
o por el pánico a la violencia, la calle donde ocurre el siempre
peligroso, y a veces prodigioso, espectáculo de la vida.
ALFREDO MOFFATT PSICOTERAPIA DEL OPRIMIDO
ANALISIS
DEL MARTIN FIERROA
ALFREDO
MOFFATT
Del
capítulo Cultura Criolla del libro PSICOTERAPIA DEL OPRIMIDO
Debido
a que la obra de Hernández constituye algo así como la ”Biblia
Gaucha” tomaremos este relato como base principal para nuestro
análisis del mito del gaucho. Este libro es, en realidad, una
especie de enciclopedia de todo un mundo que se extinguía cuando
Hernández lo rescata. Los otros dos testimonios importantes, el
Santos Vega de Ascasubi y el Juan Moreira de Gutiérrez, serán
analizados sólo en referencia al Martín Fierro. El vínculo emotivo
principal de Fierro es consigo mismo; en cuanto a su dignidad
personal, con quién realmente ”se casó” fue con su coraje, con
su libertad. Además no tuvo otra salida pues a todos los demás
vínculos los perdió: con su familia, con Cruz e, incluso con su
pago. Debido a que las labores gauchescas no exigen tareas
colectivas, la única comunidad existente no era de trabajo sino de
diversión y eran los bailes de pulpería, el único momento social
para una población aislada entre sí por la baja densidad. El Fortín
es la otra área social, pero debido a sus características
degradatorias y carcelarias no permitía la organización de una
comunidad. Los bailes actuaban además como centro de informaciones y
permitían la verbalización y comunicación entre sí, especialmente
a través de formas prescriptas como, por ejemplo, ”la payada”.
El gaucho forastero, introductor de información en el grupo, luego
de pedirle la bendición a quien ”causaba” el baile, pedía
permiso para cantar. La necesidad de un público, un grupo social que
sea depositario de lo cantado, es fundamental y en el Martín Fierro
aparecen diálogos entre el cantor y el grupo (en términos de
psicodrama sería el ”público”) es decir, ”se cuenta cómo se
cuenta”. El lenguaje simbólico es muy rico y todo el proceso de la
narración está referido a un modelo ecológico del ciclo de la
naturaleza. (Esto es especialmente hermoso en
la payada final entre Fierro y el Negro). Desde el punto de
vista literario, poético, existen descripciones de una belleza y una
evocación trágica extraordinaria: el duelo en el desierto, la
muerte de Cruz, la penitenciaría, la muerte de Vizcacha y el relato
de la soledad cuando se interna en el pajonal como gaucho matrero.
Pero la descripción tiene siempre en Martín Fierro un tono épico
que le quita el colorido íntimo, a veces casi onírico, regresivo
del Santos Vega de Ascasubi, escrito en un lenguaje mucho más
arcaico y evocador. En esa obra aparecen situaciones erotizadas y,
además, un tema que también está ausente en el Martín Fierro y
que es el de la locura. Casi podemos decir que, a pesar de estar
escrita en versos y en lenguaje arcaico, el Santos Vega es casi una
novela moderna; incluso, a veces, las descripciones de situaciones
extremas tienen un tono regresivo, onírico, al mismo tiempo que una
descripción realista y minuciosa que hacen recordar a uno de los
iniciadores de la literatura actual, a Franz Kafka. En la segunda
parte, ”la vuelta”, Hernández incluye en su denuncia al
sistema, consejos en boca de Fierro y Vizcacha, sumamente adaptativos
al sistema de poder. Estos famosos consejos son los pilares donde el
sistema se apoya para metabolizar la obra y hacerla inofensiva. Es
curioso cómo Hernández mismo incluyó los elementos que permitieron
traicionar su obra. En este sentido debemos recordar algo que nunca
debemos olvidar: Hernández no era gaucho y, si denunciaba
honestamente los atropellos de que eran objeto los parias rurales,
había otra parte de sí mismo que permanecía dentro dei sistema
liberal-burgués de donde provenía. El otro aspecto en que se
percibe que no participa totalmente de la visión del mundo de quién
defiende, es en su percepción irónica de la medicina mágica
popular; visión irrespetuosa típica de quienes pueden acceder a
curarse con la otra medicina, la ”civilizada”. En este sentido el
folklore popular suburbano, la cultura del tango, puede llegar a ser
más coherente con el grupo social del cual es expresión, pues allí
las creaciones son más colectivas y no debieron pasar por un
recopilador ”culto” como sucedió con la poesía espontánea de
los payadores gauchos. En cambio recordamos que Ascasubi y Hernández
eran hombres de una cultura urbana e europeizada. El
”aburguesamiento” final de Martín Fierro está
simbolizado por el hecho de que no termina el ciclo de todo héroe
popular: no es muerto por el sistema de poder. Por eso Juan Moreira,
que literariamente es inferior, llegó a ser la obra gauchesca más
representada pues, por su muerte final, se configura más como el
héroe de la rebeldía a la autoridad injusta. Pero de todos modos
Moreira, no es sabio como Fierro; Moreira es lo que se llamaría
ahora ”una personalidad fáctica”, es decir una personalidad de
acción, que tenía pocas ideas acerca de la injusticia social (era
más ”tira bombas” que ideólogo, como en realidad era su
compadre Fierro). En cambio, la diferencia de Fierro y Moreira con el
gaucho matrero de Ascasubi (el mellizo Luis) es muy grande, porque en
la obra de Ascasubi el gaucho matrero está percibido como un bandido
y no como héroe. Es decir, está visto con la moral de autoridad y
no desde el pueblo (Ascasubi era unitario y terminó el Santos Vega
en París). Es posible establecer una línea que recorre el mito del
gaucho matrero a través de nuestra historia: comienza con el Santos
Vega donde el gaucho es malvado y culpable, continúa en el Martín
Fierro donde es forzado por la autoridad injusta a matar y pelear a
”la partida”, pero se incorpora finalmente al Sistema. En cambio
en Moreira, el gaucho matrero se convierte en un super-héroe que
hace estragos entre las partidas mandadas a prenderlo y es temido
mortalmente por la policía, muriendo finalmente en su ley. Todavía
ahí no termina la línea del mito del héroe rebelde: encontramos,
casi en la actualidad, al bandido-héroe Mate Cosido que, perseguido
en el Chaco por la policía, es querido y protegido por los
pobladores pues no roba a los pobres sino a las grandes empresas
explotadoras (entre ellas a Bunge y Born) y se convierte, así, en
una forma de vengador del oprimido. Respecto a su sistema
instrumental, el gaucho era muy sencillo: caballo, facón, poncho, le
cubrían el problema de transporte, trabajo, defensa y abrigo. Cada
uno de los instrumentos tenía varios usos: el caballo era montura y
compañía, además de que le servía en las peleas para guarecerse
la espalda; el facón instrumento de trabajo y defensa, y el poncho
servía para el frío y la lluvia, para dormir y, arrollado en un
brazo, para pelear. Como alimentación, el asado se complementaba
perfectamente a nivel dietético con el mate. Y, para alegrarse, la
guitarra y luego el porrón de ginebra para ayudarse en ”un
trance”. En cuanto a la arquitectura gauchesca, cuando podía tener
querencia, era el rancho criollo de paja y adobe, con el fogón que
servía cocinar y calentarse en invierno.
Su
sistema económico no pasaba por el dinero: la pampa puede, a quien
sabe, proporcionar parte de la vestimenta, comida, abrigo y pocas
cosas había que comprarle al pulpero ropa, ginebra y dos o tres
cosas más.
Debido
a la ”ley de vagancia” el gaucho llegó a ser una especie de
esclavo pues, si no se conchababa por comida en alguna estancia cuyo
patrón le firmaba ”la papeleta” (que certificaba que trabajaba)
al detenerlo la policía sin certificado lo enviaba a las milicias de
frontera por el delito de vagancia. Como, por otra parte, tenía
absolutamente negado el acceso a la tierra para trabajarla para sí,
llegaba a constituir una masa de mano de obra casi gratuita, a menos
que optara por rebelarse ante esta injusticia y se alzara como
’’gaucho matrero”.
La descripción de las condiciones de vida degradantes de la vida en
el Fortín, dónde cuentan que andaban semi-desnudos y
hambrientos y siempre al borde de
castigos corporal (estaqueamiento, cepo y azotes) son tan
características de todo grupo de pueblo explotado y degradado que,
curiosamente, podrían servir casi sin cambiar una palabra (tal vez
cambiar ”cepo" por ”chaleco”
y ”azotes” por ”electro-shock’ ) para describir las
condiciones de vida de los manicornios
públicos estatales, es decir, la ”psiquiatría para pobres” que
hemos descripto en detalle en el primer capítulo del libro. Por esto
es que le hemos dado tanta importancia al estudio de este paria
campero para elaborar una psicoterapia y una psiquiatría para el
oprimido que, en última instancia, es una psicoterapia ”para que
el oprimido deje de serlo” y pase a ser una psicoterapia de la
liberación, que cure en la dirección de la Iibertad y la creación
de un nuevo mundo.
El
gaucho en cuanto a habilidades, además de saber levantar su rancho,
domar, carnear, etc. debía dominar un arte que tenía algo de ballet
y mucho de juego, dónde se apostaba la vida: nos referimos ai duelo
criollo. En el Martín Fierro se describen los duelos, que
constituyen una mezcla de técnicas de astucia, de movimientos de
danza y de apuesta de coraje. El duelo con el indio en el desierto,
constituye casi una representación psicodramática
que tiene apertura, desarrollo,
desenlace y cierre, entre cuatro personas (ellos dos, la cautiva y su
hijito).Tal vez para un análisis dentro de la teoría jungiana de
los arquetipos ancestrales, esta tremenda y sangrienta
descripción tenga un sentido, una posibilidad de
interpretación como representación simbólica de la problemática
del gaucho-paria.
Respecto
a su percepción espacial, el gaucho vivía constantemente en un
espacio exterior; su único ”adentro” era el ”adentro de su
cuerpo”. De la piel para afuera el espacio sólo terminaba ”en la
inmensidad”, es decir, es una cultura sin espacios intermedios,
domésticos. Su habitat es la llanura pampeana, que,
geológicamente,, es una llanura aluvional que se rellenó por
sedimentación. Esto es importante pues la topografía final llega a
ser una especie de ”mar-embalsamado”, tan horizontal como una
mesa de billar. Debido a la insuficiente precipitación de las
lluvias anuales, sólo crece pasto bajo no alcanzando la humedad para
la formación de bosques. Como consecuencia de todo esto el gaucho (y
antes de él, el indio) es una especie de navegante nómade de un mar
verde e infinito (”el desierto” como se lo llamaba en el siglo
pasado, pues los árboles existentes fueron luego plantados por el
hombre) donde había que guiarse por el sol y las estrellas para no
perderse. A fin de encuadrar el mito del gaucho matrero que se rebela
contra la autoridad en un marco
cultural-ideológico más amplio, vamos a comparar el mito elegido
por el sentimiento popular en un país dependiente como el nuestro,
con el mito que elige y consagra un país imperialista y opresor como
EEUU; el mito del "cow-boy". Nuestra hipótesis es que,
entre el mito del gaucho matrero y el del cow-boy existe una relación
de complementariedad: son creaciones folklóricas opuestas y
simétricas. Los dos representan al hombre del interior, peleador y
valiente, pero el gaucho siempre es el perdedor y el cow-boy siempre
el ganador. En realidad casi podría decirse que ambos personajes son
partes de una misma historia; es el mismo tema visto desde ángulos
de mira opuestos. El cow-boy es casi siempre el sheriff que mata al
bandido y recobra el oro robado del banco; está siempre de parte de
la ley, del sistema de poder. En cambio el gaucho matrero (nuestro
Juan Moreira) es el valiente héroe que, acusado de bandido, es
perseguido por la policía (el ”sheriff”) y, finalmente, muerto.
Por eso, el mensaje ideólogico que da una película de cow-boys es
que la autoridad siempre es buena y que desobedecerla es un delito. Y
como, a nivel internacional, la autoridad es el imperialismo, el
mensaje es – en definitiva – que el colonizado y el país
sometido debe obedecer, porque el que está de parte del oro
del sistema de poder (el sheriff rescatando el oro del banco) siempre
termina triunfando y matando al ”bandido” (que la mayoría de las
veces tiene aspecto de mexicano, o sea de latinoamericano).
En
cambio, el mensaje ideológico de toda la época gauchesca habla de
la injusticia de la autoridad y del coraje para enfrentarla. El tema
criollo siempre aclara que el gaucho acusado de bandido ha sido
honrado y sólo los atropellos de la autoridad lo llevaron a derramar
sangre. De todos modos, no constituye un mito de estructura
revolucionaria, pues es fatalista y no concibe la derrota final de la
autoridad: nuestro gaucho es un valiente pero... ”un valiente
perdedor”. En cambio el héroe cow-boy es siempre un triunfador;
desde el principio sabe que va a triunfar.
Relacionado
con estos dos roles – de perdedor y ganador – está la estructura
psicológica de la personalidad en ambos personajes: el cow-boy de
personalidad esquizoide, una especie de máquina eficiente de matar,
que cumple inexorablemente su deber basado en la ley y que jamás se
identifica con quien mata, ni problematiza el tema del destino y de
la muerte. Siempre seguro, como un autómata no se deprime ni
recuerda. En cambio, el gaucho se presenta como una personalidad
depresiva, con una continua meditación sobre su destino, un agudo
observador psicológico y de la naturaleza y, cuando pelea, establece
una relación humana y dramática con su rival. En un duelo criollo,
el que sobrevive se entristece por la muerte del caído, lo comprende
al rival, asume también el otro rol, hay una comunicación emotiva
intensa. Hace el duelo por el muerto. El arma que cada arquetipo de
héroe emplea, además de ser indicación del grado de avance
tecnológico de su cultura, termina de definir el distinto tipo de
relación humana que condiciona. EI revólver del cow-boy mata de
lejos: es la distancia psicológica del esquizo. En cambio, el
cuchillo del gaucho mata cuerpo a cuerpo en una estrecha relación
corporal: es la distancia psicológica de la personalidad
melancólica. La actitud básica en la acción de estos dos
arquetipos de héroes, es también definida por los roles
internacionales de los respectivos grupos sociales: el cow-boy, héroe
del país imperialista colonizador, es emprendedor y agresivo, se
comporta como un patrón, mientras que, en cambio, nuestro gaucho se
deja llevar por su destino, es valiente, pero no pelea ”por lujo”
sino cuando lo ofenden en su dignidad pues, como ocurre con el país
colonizado, es lo único que la rapiña imperialista no le puede
quitar: la posesión íntima de su dignidad.
El que no salta es... Diario Parlamentario, 3-7-2008
El
que no salta es... Diario Parlamentario, 3-7-2008
Por
Hugo Presman
Retrocedamos
treinta años. Para eso contamos con dos instrumentos poderosos pero
no necesariamente fieles: la memoria y la imaginación.
Faltan
diez minutos para las 18 horas este frío y gris domingo 25 de junio
de 1978. Y apenas unos segundos para que el árbitro italiano Sergio
Gonella haga sonar su silbato. El grito del relator José María
Muñoz convalida un postergado deseo: Argentina es campeón mundial
en fútbol. Setenta y cinco mil personas convierten al Estadio
Monumental remodelado en una sede de la felicidad. En el palco
oficial, Jorge Rafael Videla levanta sus pulgares en señal de
triunfo. El almirante Massera le hace un guiño cómplice al
Vicealmirante Carlos Alberto Lacoste, el que manejo discrecionalmente
todo desde el Ente Autárquico Mundial 78 ( EAM 78)
Ahora
miremos lo que está sucediendo en el campo de juego. Apenas Gonella
dio por terminado el partido, el excepcional arquero Ubaldo Matildo
Fillol, el Pato, sale disparado del arco rumbo al centro del campo.
Corriendo en sentido contrario viene Carlos Tarantini quien se
arrodilla y hace la señal de la cruz. Fillol llega hasta donde está
el Conejo Tarantini, se arrodilla y ambos jugadores argentinos se
abrazan en esa posición. Pero hay un tercer protagonista que entra
en la foto que está por sacar Ricardo Alfieri. Es un muchacho que
viene corriendo, después de haber saltado el alambrado y que se
detiene bruscamente frente a estos dos hombres abrazados. Como
consecuencia de frenar bruscamente las mangas del buzo del muchacho
se desplazan hacia adelante. Víctor Dell`Aquila tiene alrededor de
veinte años y perdió sus dos brazos por una descarga eléctrica en
1967. Alfieri titula su foto “El abrazo del alma”.
“Yo
los abrazo aunque no tenga brazos”, grita emocionado Víctor
HOSPITAL
MILITAR
Ahora
trasladémonos a poca distancia del Estadio de River. Laura Carloto
comenzó con su trabajo de parto en el Hospital Militar, en el
momento en que Argentina, a través de su goleador, Mario Kempes,
convertía el primer gol en la final con Holanda. Había llegado
desde el campo de detención de La Cacha. Guido nacerá al día
siguiente. A Laura la dejaron con su bebe apenas cinco horas. Después
la durmieron y volvió al centro clandestino de detención. Tal vez
en esas escasas cinco horas, le pudo decir a su hijo, fragmentos del
poema que otra madre desaparecida, María del Carmen Gualdero de
García, le escribió a su futuro hijo:“Porque no duerma mi hijo /
en una cama de helio / Recogeré el aire de donde queda / Cosecharé
el amor de donde pueda...../ Porque no enturbien el agua que beba /
Porque no ensucien el mar ni la hoguera / Reuniré el sudor de las
luciérnagas / El llanto rebelde de su padre y beberá / de las
cuencas de miel de las abejas / De las vacas no contaminadas / De las
napas profundas de la tierra... Andaremos los caminos / yo, con los
ojos asombrados / Tu con los ojos limpios, nuevos / Andaremos los
caminos palmo a palmo, tierra a tierra / Si es que para ese día tu y
yo quedamos / Si es que nos dejan si es que nos dejan...Hijo mío
24
DÍAS ANTES
Son
las 15 horas del 1 de junio de 1978. Está por empezar el partido
inaugural entre Alemania y Polonia. Ya ha hablado Videla y se hizo la
ceremonia inaugural. A la misma hora un grupo de madres con sus
pañuelos en la cabeza al empiezan a dar vuelta a la Pirámide de
Mayo. Una reducida cantidad de periodistas y fotógrafos extranjeros
observan la inusual ceremonia. Una de ella se acerca y le dice: “
Ayudennos. No sabemos donde están nuestros hijos. Uds son nuestra
última esperanza”
Al
día siguiente el diario Clarín publicará la siguiente crónica de
la inauguración del XI Campeonato Mundial de Fútbol: “
Exactamente a las 13,30 horas, los tres integrantes de a Junta
Militar ingresaron al palco oficial. Vestidos con ropas civiles,
fueron calurosamente recibidos por los espectadores, que aplaudieron
cuando el locutor oficial mencionó por los altavoces los nombres de
los comandantes en jefe. El arzobispo de Buenos Aires y cardenal
primado Juan Carlos Aramburu invitó a los asistentes a rezar un
Padrenuestro y después transmitió la bendición especial que
enviaba el Papa Paulo VI. Dijo Videla cerrando la lista de oradores:
“ Hoy es un día de júbilo para nuestro país y para la Nación
Argentina. Dos circunstancias concurren a este efecto: la iniciación
de un evento deportivo en escala internacional, como lo es este
Campeonato Mundial de Fútbol 1978 y, por otro lado, la amistosa
visita de miles de mujeres y hombres procedentes de las más diversas
regiones de la tierra, nos honran hoy con su visita, con una sola
condición de su buena voluntad, en un clima de afecto y respeto
recíproco. Y es justamente la confrontación en el campo deportivo,
la amistad en el campo de las relaciones humanas que nos permiten
afirmar que es posible aún hoy, en nuestros días, la convivencia en
la unidad y diversidad, única forma para controlar la paz. Por ello
pido a Dios, Nuestro Señor, que este evento sea realmente una
contribución para afirmar la paz que todos deseamos para todo el
mundo; esa paz dentro de cuyo marco el hombre puede realizarse
plenamente como persona, con dignidad y libertad. En el marco de esta
confrontación deportiva, caracterizada por su caballerosidad, en el
marco de la amistad entre los hombres y los pueblos y bajo el signo
de la paz, declaro oficialmente inaugurado este Onceavo Campeonato
Mundial de Fútbol 1978”
El
reloj marca las 14,52 cuando culmina el acto, luego de una vistosa
demostración de miles de gimnastas. El aburrimiento invade al
estadio en el transcurso del primer partido del campeonato jugado
entre Alemania y Polonia.
TESTIMONIO
PERSONAL(I)
Estuve
ese frío día de otoño en el Estadio de River. No recuerdo ninguna
ovación hacia los integrantes de la Junta. Pero la memoria es a
veces tramposa. Lo dije en la radio y recogí varios testimonios en
el mismo sentido y alguno en contra. Lo que si está claro es que no
había ánimo de protesta contra quienes tenían las manos manchadas
de sangre. En alguna ocasión el psicoanalista Tato Pavlovsky contó
lo mismo y lo comparó con un partido entre Argentina e Italia en
1956, donde la presencia peronista se hizo notar en un estruendoso
repudio al gobierno de la Revolución Fusiladora.
Indudablemente
la magnitud del evento, la fuerte campaña publicitaria y la idea que
el país estaba sufriendo una violenta campaña contra la realización
del campeonato, el apoyo pasivo de sectores medios al gobierno,
confluyeron a una actitud de indiferencia hacia un acontecimiento con
fuerte contenido político.
ANTECEDENTES
E INTRIGAS
En
el Mundial de Inglaterra en 1966, se fijaron las sedes siguientes:
Méjico 1970; Alemania 1974, Argentina 1978, España 1982.
El
12 de mayo de 1974, Perón firma el decreto de la Comisión de Apoyo
al Mundial 1978.
El
24 de marzo de 1976 las radios y la televisión transmiten en cadena
durante todo el día. Solo se levanta la programación uniforme para
que en ese día aciago los argentinos puedan entretenerse con el
Partido Argentina- Polonia realizado en Varsovia y que se gana por
2-1. José María Muñoz le hace conocer a los jugadores y demás
integrantes de la delegación el derrocamiento de Isabel diciendo:
“Sin desgracias personales ni derramamientos de sangre”
Se
sustituye la comisión de apoyo por el EAM 78. En la distribución de
poder le corresponde la presidencia a alguien del ejército y la
vicepresidencia a la marina. Recae en un amigo de Videla,
furiosamente antiperonista, General Omar Actis. Como vicepresidente,
el vicealmirante Carlos Alberto Lacoste, que respondía directamente
a Massera. Pronto surgen disidencias. Actis quiere un Mundial austero
y se opone a la construcción de nuevos estadios. Actis es asesinado
el 21 de agosto de 1977 y se atribuye el atentado a los Montoneros.
Pero la mano de la Marina es la que está detrás al punto que cuando
la dictadura establishment- militar da la lista de las victimas de la
subversión, el general Actis no figura. Asume la Presidencia del EAM
78, el general de caballería Antonio Merlo, como máscara del
verdadero mandamás que es Lacoste.
Se
remodelan los estadios de River, Vélez y Rosario Central. Se
construyen los de Mar del Plata, Córdoba y Mendoza.
Se
mejoran los Aeropuertos, los sistemas de comunicación, la
infraestructura hotelera, y la transformación de canal 7 en ATC con
nuevo edificio.
Nunca
hubo rendición de cuentas del EAM 78. Se presupuestó la suma de
sesenta millones de dólares y según el Secretario de Hacienda Juan
Aleman, crítico de los costos, la suma ascendió a setecientos
millones. Tal vez por eso es que cuando Luque convirtió el cuarto
gol a los peruanos, una bomba estalló en su departamento. Las
siniestras figuras del tandem Masera- Lacoste asoman detrás del
atentado a un hombre emblemático del establishment.
En
medio de tanta miseria, Jorge Carrascosa el tres de la selección
renunció a la selección por motivos nunca debidamente aclarados,
que iban desde el repudio al gobierno a la utilización en la
selección de doping.
René
Houseman, el notable puntero de Huracán, que vivía en la villa del
bajo Belgrano se encontró un día con un descampado enorme. Los
militares habían llegado con las topadoras y sacaron la villa por el
Mundial.
Dante
Panzeri, el más grande periodista deportivo que ha tenido el país,
fue una voz solitaria de oposición porque “el mundial no se
debiera realizar por las mismas razones que un tipo que no tiene
guita para ponerle nafta a un Ford T no debe comprarse un Torino”
La
censura generalizada se extendió a la prohibición de criticar a la
selección.
El
periodismo deportivo sobreactuó su genuflexión. El periodista
Enrique Romero de El Gráfico inventó una carta del futbolista
holandés Ruud Krol a su hijo que entre otras cosas decía: “Aquí
todo es tranquilidad y belleza. Esta no es la Copa del Mundo sino la
Copa de la Paz”.
Eso
si. Para evitar que los visitantes extranjeros se confundan, los
hoteles alojamientos pasaron a denominarse albergues transitorios.
EL
MONUMENTAL Y LA ESMA
Volvemos
al Estadio Mundialista. Tarantini y Fillol van en busca de sus
compañeros.
Víctor
Dell`Aquila los sigue. Muchos años después confesaría Fillol:
“Cuando terminó el partido se me aflojaron las piernas. Caí
arrodillado y se me apareció la imagen de Dios. Tenía un diálogo
con él de agradecimiento. Yo no había planificado nada de eso, me
conecté con Dios, tenía su imagen delante de mí. Nunca me pasó en
mi vida”
En
la ESMA, el verdadero jefe, el Tigre Jorge Acosta, después de
festejar con los prisioneros desaparecidos le dice a Graciela Daleo:
“Vestite bien que vamos a salir a festejar” Y en un Peugeot 504,
prisioneros y torturadores salen a recorrer las calles colmadas de
euforia de Buenos Aires. En un momento Graciela pide permiso para
asomar la cabeza por el techo del Pugeot 504. Observa la multitud
enfervorizada y piensa: “ Si gritara que soy una desaparecida,
nadie me creería”. Luego van a un restaurante. Hay un momento que
la situación se le vuelve insoportable. Pide permiso para ir al
baño. En el espejo, con el lápiz de labios escribe: “ Milicos
asesinos” ¡ Muera Videla! ¡ Viva Montoneros!” Muchos años más
tarde reflexionaría que lo hizo para seguir sintiéndose un ser
humano
TESTIMONIO
PERSONAL(II)
Aquél
25 de junio vimos el partido en el living de mi casa en la televisión
en blanco y negro con mi mujer y con dos amigos, Daniel y Adriana que
estaba embarazada. Cuando terminó el partido nos sumergimos en las
calles recuperadas para la alegría popular. Era un momento de
festejos en medio de una inmensa derrota.
¿Sabía
lo que pasaba? Tenía mucho más información que el nivel promedio.
Había estado en Europa en enero, febrero y parte de marzo de 1978.
Había leído lo que se publicaba. Era tan atroz que parecía
inverosímil. Tenía rasgos tan impresionantes que despertaba cierto
escepticismo. ¿ Era posible que en la sociedad más culta de América
Latina, hubiera campos de concentración, secuestros de bebes,
apropiación de sus bienes, el lanzamiento de personas vivas al río
o al mar?. ¿Podía ser cierto que los amigos o compañeros
desaparecidos estuvieran en cuchas? ¿ No habría exageración en lo
que se informaba en la vieja Europa que de depredaciones sabía?
Cuando
en 1979, después de una rara situación que viví en mis oficinas,
donde un grupo me vino a buscar y mantuvo secuestrado en el baño a
mi socio y a su empleada, luego esposa durante 5 horas, llegó a mis
manos el Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y
ya no habría más dudas. Todo era posible. Lo coloque en mi mesita
de luz y dudando que algún día se conociera semejante tragedia, y
todas las noches leía un caso con la misma obligación ética que se
autoimpusieron los sobrevivientes de los campos de concentración
nazis: “ Había que vencer a la muerte para dar testimonio”
Desde
entonces he intentado ser fiel ese compromiso asumido en lo más
profundo de la noche de los años de plomo.
No
siento culpa, tal vez en una actitud auto indulgente, por haber
festejado el triunfo del Mundial 1978. Ni por haber salido a la
calle. Con gente que gritaba: “ El que no salta es un holandés”.
Después de casi tres años, las calles pudieron ser desalojadas por
algunas horas de los Falcón verdes, del terror suelto, de la muerte
como presencia permanente. En medio de esa mezcla de pasión, locura,
amor e irracionalidad que es el fútbol, hasta los prisioneros en las
mazmorras de la dictadura criminal festejaban los goles argentinos.
Como
dice Carlos Ferreira: “Y nosotros allí/ con esos bombos/ con esas
insensatas banderas sudorosas/ con el mundo al revés/ hechos pelota”
A
pesar que el periodismo al día siguiente publicara: “Le ganamos al
mundo” ( Siete Días) “ Un país que cambió” ( Somos)
¿
Como debemos juzgarnos como sociedad en relación al Mundial 78? Los
setenta y cinco mil argentinos que estaban en la cancha de River y
los millones y millones que lo vieron por televisión no enmudecieron
por la ESMA sino por el gol de Naninga y por el tiro en el palo en el
último minuto de Resenbrink.
No
me gusta maquillar biografías. Yo fui uno de ellos.
CAMPAÑA
ANTIARGENTINA Y CLIMA DE ÉPOCA
El
gestor de lo que se conoció de campaña antiargentina fue Marek
Halter, un sobreviviente del Ghetto de Varsovia cuya prima Ana Kumec
y su marido fueron secuestrados en nuestro país y sus cadáveres
arrojados en la puerta de los padres de Ana. El 19 de octubre de 1977
publicó una solicitada en Le Monde que tuvo rebote en los
principales diarios. Ahí decía entre otras cosas: “ ¿ Se puede
jugar al fútbol y gozar del deporte en un país que tortura, mata y
hace desaparecer a los opositores políticos?”
En
la Argentina el clima de época está reflejada entre otras obras de
ficción en 77 de Guillermo Saccomanno: “ En la noche del centro,
la multitud. Banderas, bocinas, cánticos. En una esquina se
encuentran dos hombres. Dos años sin verse. Los dos cambiados. Estás
igual, se mienten. Lo que compartieron, se acuerdan. No necesitan
decírselo. Los dos piensan que el otro había sido chupado. Tampoco
lo dicen. Alrededor, la fiesta popular. La emoción de los dos, la
misma. Dura poco. Si los dos están vivos, el otro puede ser un
delator. Los dos, apurados, vuelven a perderse en la multitud.
Ninguno imagina que el otro se salvó de milagro. Los dos, ahora,
cada uno por su lado, se dan vuelta para ver si el otro lo sigue”
TREINTA
AÑOS DESPUÉS
Ahora
volvamos a la actualidad. Los jugadores que ganaron el Mundial, más
allá de algunos hechos confusos o conflictivos, tenían equipo para
hacerlo. Fue una buena selección que jugó, en general, por debajo
de lo que podía.
No
se les podía pedir a los jugadores que tuvieran una heroicidad de la
que estaba desprovista la sociedad. Y treinta años después se
redimen de un hecho realmente desdoroso cuando al cumplirse 25 años
no quisieron jugar para publicitar la búsqueda de los chicos
apropiados.
Videla
y Massera son sombras en prisión domiciliaria. El último en estado
vegetativo El tigre Acosta está preso. La ESMA próximamente será
un museo. Graciela Daleo siempre mantuvo una posición intransigente
y rechazó el indulto de Menem. Carlos Alberto Lacoste murió antes
que la justicia lo alcanzara. Mi amigo Daniel se separó de su
compañera Adriana y hoy es Embajador en Japón.
Luque,
Villa y Houseman participaron del Partido por “la Vida y la
Memoria” en el Monumental, el domingo 29 de junio. Fillol envió su
adhesión.
El
recordado cantito “ El que no salta es un holandés” fue olvidado
y reemplazado por “ Como a los nazis les va a pasar, a donde vayan
los iremos a buscar”
Víctor
Dell`Aquila fue campeón de pool, estudió dibujo, maneja un auto y
hasta hace unos años jugaba al fútbol. Una demostración palpable
que el ser humano es capaz de superar limitaciones que parecen
insuperables.
En
pequeño y en forma individual es el ejemplo micro de las grandes
gestas: las madres y abuelas, Ghandi, Luther King, Nelson Mandela, el
ascetismo del hombre nuevo del Che, la pasión incendiaria de Evita,
los gobiernos populistas desde Perón a Chávez, desde Evo a Correa.
Dios
y el Demonio. No están afuera, sino dentro de cada uno de nosotros.
Depende quien predomine, tenemos un Ghandi o un Masera. Y por eso en
el más virtuoso hay semillas de maldad y en el más perverso hay
atisbos de bondad. Dios, el de afuera, el inaccesible siempre está
ausente. No estuvo en Auschwitz ni en la Esma o la Perla. Tampoco en
el Monumental.
EL
QUE NO RECUERDA PATEA…
El
periodista Ezequiel Fernández Moores escribió en La Nación del 25
de junio: “El sistema- según Eduardo Galeano- nos vacía la
memoria, o nos llena la memoria de basura y así nos enseña a
repetir la historia, en lugar de hacerla. Y 30 años después aquí
estamos. Tal vez excesivos, melancólicos, oportunistas e
inevitablemente parciales. Pero, también, acaso intentando hacer la
historia. Para no repetirla”
Treinta
años. El que no recuerda, el que no reflexiona es posible que patee
la pelota afuera. Tres décadas es un período suficiente para evitar
caer en la trampa de las posiciones adelantadas. La historia, que no
es lineal, nos metió un gol en el arco de las utopías. Aunque
heridos, si fortificamos la defensa, si se lucha con tenacidad en el
medio campo y al pasar al ataque se despliega imaginación y talento,
pensando siempre en el arco de enfrente, tal vez podamos hacer los
goles que los adversarios en el pasado nos privaron. Y lo lograron
violando todas las reglas, expulsando a tantos jugadores del cuadro
de la vida.
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24 de marzo,
media 3,
Tercero Prácticas del lenguaje.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
instrucciones
Instrucciones
para llorar: Dejando de lado
los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo
por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a
la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u
ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido
espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al
final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena
enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted
mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito
de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas
o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra
nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro
usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán
con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón
del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
Preámbulo
a las instrucciones para dar cuerda al reloj: Piensa
en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno
florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan
solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te
dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te
regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca
y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no
lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo,
algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo
con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca.
Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la
obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan
la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las
joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te
regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga
al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es
una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu
reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el
regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Instrucciones
para dar cuerda al reloj: Allá
al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con
una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela
suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus
hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va
llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la
tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué
más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo
latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las
áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo
las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y
allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y
comprendemos que ya no importa.
Instrucciones
para subir una escalera: Nadie
habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de
manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del
suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano,
para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en
espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables.
Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes
verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está
en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos
peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto
más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la
escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá
más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta
baja a un primer piso.
Las
escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan
particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse
de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no
tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente
superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para
subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo
situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza,
y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el
primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se
recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie,
pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola
a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo
peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero
descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más
difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La
coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la
explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo
el pie y el pie).
Llegado
en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los
movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de
ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su
sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
cortazar para todos
PRIMER AÑO MEDIO (NM1)
El tratamiento de la literatura en primero medio enfatiza la necesidad de diálogo entre el lector y el texto. Esto significa que el estudiante, desde sus intereses y conocimientos previos, aprende paulatinamente el concepto de interpretación como la construcción fundamentada de un sentido posible para el texto y no como el descubrimiento de una lectura única que no se relaciona con lo que el lector piensa o siente. Desde este punto de vista, los textos de Cortázar otorgan múltiples posibilidades de trabajo, pues constituyen obras abiertas a la interpretación, es decir, requieren de la participación del lector para ser terminadas.
En Rayuela, por ejemplo, se proponen distintas formas de leer la obra (linealmente o desde el recorrido señalado por el narrador). Sería interesante, entonces, que una parte del curso leyera la obra en forma lineal y el resto siguiera el otro recorrido, para posteriormente discutir qué entendió cada grupo y, finalmente, proponer explicaciones posibles para la utilización de este recurso enRayuela .
Historias de Cronopios y Famas es también un texto sumamente adecuado para que los estudiantes se vinculen desde sus propios intereses y motivaciones con la literatura. Esto porque la personalidad de los Cronopios (desordenados, alegres y soñadores) es muy diferente a la de los Famas (organizados, serios y formales):
El tratamiento de la literatura en primero medio enfatiza la necesidad de diálogo entre el lector y el texto. Esto significa que el estudiante, desde sus intereses y conocimientos previos, aprende paulatinamente el concepto de interpretación como la construcción fundamentada de un sentido posible para el texto y no como el descubrimiento de una lectura única que no se relaciona con lo que el lector piensa o siente. Desde este punto de vista, los textos de Cortázar otorgan múltiples posibilidades de trabajo, pues constituyen obras abiertas a la interpretación, es decir, requieren de la participación del lector para ser terminadas.
En Rayuela, por ejemplo, se proponen distintas formas de leer la obra (linealmente o desde el recorrido señalado por el narrador). Sería interesante, entonces, que una parte del curso leyera la obra en forma lineal y el resto siguiera el otro recorrido, para posteriormente discutir qué entendió cada grupo y, finalmente, proponer explicaciones posibles para la utilización de este recurso enRayuela .
Historias de Cronopios y Famas es también un texto sumamente adecuado para que los estudiantes se vinculen desde sus propios intereses y motivaciones con la literatura. Esto porque la personalidad de los Cronopios (desordenados, alegres y soñadores) es muy diferente a la de los Famas (organizados, serios y formales):
- se puede pedir a los alumnos y alumnas que redacten un texto en que se identifiquen con uno de estos personajes y expliquen por qué se parece más a su personalidad. Estos textos pueden socializarse en una sesión de taller literario, de manera que los estudiantes lleguen a conocerse más a sí mismos y a sus compañeros y compañeras.
- Otra ventaja de este texto es que está compuesto de una serie de microcuentos, por lo que no es necesario que lean la obra completa, sino algunos cuentos como "Viajes", en el que la personalidad de los Cronopios y los Famas es claramente contrastada.
- También es posible realizar un trabajo conjunto con Artes Visuales, pidiendo a los alumnos y alumnas que dibujen a estos personajes de acuerdo a su imaginación y a los indicios dados en la obra. La comparación de los distintos dibujos puede ayudar a comprender la gran multiplicidad de formas en que los distintos lectores dialogan con el texto literario.
SEGUNDO AÑO MEDIO (NM2)
Comprensión del carácter ficticio de los textos literarios. Como una forma de lograr que los alumnos distingan esta noción, algunos de los cuentos de Cortázar pueden resultar muy ilustrativos. Esto porque parodian textos que se dan en la comunicación habitual, como las instrucciones o las cartas.
- Una manera entretenida de trabajar este tema, puede ser comparar instrucciones reales(pidiendo a los estudiantes que las sigan) con las escritas por el autor argentino (pidiéndoles también que intenten seguirlas), por ejemplo, ", "Instrucciones para llorar" o "Instrucciones para subir una escalera" ( Historias de Cronopios y Famas ).
- Posteriormente, a través de la discusión con el curso, se puede determinar las diferencias entre ambos textos y comprender mejor la idea de mundo ficticio. Un trabajo similar se puede llevar a cabo con la reflexión sobre las cartas presentada en "Grave problema argentino" ( La vuelta al día en ochenta mundos ).
Los tipos de mundo ficticio creados por la literatura. Las obras de Cortázar resultan relevantes específicamente para el mundo onírico, que no se refiere solamente a los sueños, sino a todo texto literario que presente un mundo aparentemente cotidiano, pero que de pronto se quiebra por algún suceso ilógico.
Gran parte de los cuentos de Final del Juego funcionan de esa manera mostrando, por ejemplo, lo complicado que puede llegar a ser colocarse un chaleco ("No se culpe a nadie") o la levedad del límite entre sueño y realidad ("La noche boca arriba").
- Como actividad previa (de motivación o acercamiento al tema) o posterior a la lectura (utilizando los textos de Cortázar como ejemplo), se puede pedir a los estudiantes que narren por escrito alguna acción que realicen cotidianamente (ir de la casa al colegio, levantarse en la mañana, ver algún programa de televisión, etc.). Luego, intercambian su narración con un compañero o compañera y vuelven a escribir este texto, incluyendo algún suceso absurdo o ilógico que rompa la cotidianeidad en él.
- La experiencia de leer los cuentos resultantes en voz alta puede ser muy divertida y, además, deja clara para los estudiantes la diferencia entre el tipo de mundo cotidiano y el onírico.
TERCER AÑO MEDIO (NM3)
Diferencia entre la visión de mundo manifiesta en las grandes obras de la literatura universal y la literatura contemporánea. La forma de trabajar con los textos de Cortázar en este nivel puede ser desde la comparación entre un texto de literatura tradicional que trate el tema del amor o del viaje, con la forma en que el escritor trasandino lo hace en sus obras.
- Se puede comparar, por ejemplo, la visión del amor en un soneto de Quevedo o en el Quijote de la Mancha , con la que se propone en "Cambio de luces" ( Alguien anda por ahí ).
- A partir de este contraste, sería motivador organizar un debate en el que se defiendan las posiciones propuestas en cada texto para el tema. De esta manera se refuerza otro contenido importante para Tercero Medio: el discurso argumentativo. El mismo ejercicio se puede realizar con el tema del viaje, considerando cuentos como "La autopista del sur ", de Todos los fuegos el fuego .
Por otro lado, un texto como "Instrucciones para entender tres pinturas famosas" ( Historias de Cronopios y Famas ), permite realizar un trabajo interdisciplinario con Artes Visuales y con Ciencias Sociales e Historia.
- esto porque se refiere a tres pinturas existentes (ver imágenes), que pueden ser vistas y analizadas con el profesor o profesora de Artes y contextualizadas por el docente de Historia (en relación con personajes como Lutero o Enrique VIII).
- el análisis previamente realizado puede compararse con el que se presenta en el texto de Cortázar, generando una discusión con y entre los estudiantes respecto de su acuerdo o desacuerdo con lo que allí se señala.
- Para ejercitar la producción de textos argumentativos, además, se puede pedir a los estudiantes que redacten un contra-argumento, que se oponga a los planteamientos del cuento.
CUARTO AÑO MEDIO (NM4)
El tema central para este nivel es laliteratura contemporánea. En varias obras de Cortázar es posible observar claramente recursos como el montaje, el estilo indirecto libre, la variedad de voces narrativas, entre otros. Además, la temática de los textos del autor se asocia frecuentemente a la visión ilógica del mundo y a la literatura como tema de sí misma, nociones que los Programas de Estudio distinguen como propias de la literatura desarrollada durante el siglo XX.
El tema central para este nivel es laliteratura contemporánea. En varias obras de Cortázar es posible observar claramente recursos como el montaje, el estilo indirecto libre, la variedad de voces narrativas, entre otros. Además, la temática de los textos del autor se asocia frecuentemente a la visión ilógica del mundo y a la literatura como tema de sí misma, nociones que los Programas de Estudio distinguen como propias de la literatura desarrollada durante el siglo XX.
- Para los dos temas señalados se puede trabajar, por ejemplo, con "Continuidad de los parques", cuento que reflexiona sobre el acto de la lectura y la escritura y que, por otra parte, sorprende al lector con un giro ilógico al final. Como se trata de un cuento de final abierto, es posible pedir a los alumnos y alumnas que inventen un cierre para el texto, de acuerdo a lo que imaginen que sucedió.
En relación con el tema de la contemporaneidad, una forma entretenida de abordarlo es considerando lo que los estudiantes comprenden como contemporáneo desde el momento histórico que viven y compararlo con la época de los cuentos de Cortázar.
- Por ejemplo, sería interesante utilizar el cuento "Correos y Telecomunicaciones" ( Historias de Cronopios y Famas ), en el que se habla del tranvía y del correo, que pueden contrastarse con los actuales buses o el metro y con el envío de mensajes por Internet. Lo mismo se podría realizar con"Telegramas" ( Historias de Cronopios y Famas ).
También te sugerimos abordar otro tema importante en Cuarto Medio, el ensayo:
- Puedes pedir a los alumnos que redacten un ensayo acerca del concepto de lo contemporáneo en la obra de Cortázar y en la actualidad.
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